Capítulo 2 El Efímero es desmascarado.

Después que salio de la ducha se dirigió a mi cuarto, donde estaba reposando la noche en vela que había pasado. Se sentó a un costado de la cama y me vio fijamente:

-¿no tienes curiosidad por cómo estoy de vuelta?-preguntó intrigado pues no había visto un ápice de curiosidad en mí desde que lo volví a ver.
-sí, tengo curiosidad, pero creo que habrá más tiempo después para hablar de eso- dije tranquila.
-¿qué haces yendo allá casi todas las noches?
-tu dices… ¿allá cerca del cementerio?- era obvio que había pasado por alto que nadie (vivo) sabía que me encontraba allí.
-sí, allá cerca de donde estaba enterrado.
-pues…- no supe que responder, las mentiras se agolpaban por salir, pero no pude pronunciar ninguna y solo salió la verdad- te extrañaba, siempre lo hago, y voy allá para sentirme un poco más tranquila, pues como te fuiste tan repentinamente…-
-es verdad, el accidente fue repentino- dijo sin darle importancia a mis palabras de “extrañarle” y de “siempre hacerlo”- aunque ambos sabemos que no fue un accidente.

Le vi recordando el dolor y pesar de la traición, entonces me incorporé para darle un espacio en la cama, cuando de un momento a otro algo pareció alterarle y sin poder percatarme ya estaba al extremo opuesto de la habitación mirándome con unos ojos encendidos, tratando de decirme algo.

-¿¡qué sucede?!- pregunté alarmada levantándome de un salto.
-nos veremos pronto- dijo mientras saltaba hacia fuera por la ventana.

Para sorpresa mía, al mismo instante que él saltaba, Cristóbal habría la puerta del dormitorio.

-¡querida!, ¿estás sola?- preguntó irónicamente- pensé que hablabas con alguien- entonces se acercó al closet y lo abrió tan bruscamente que arrancó las puertas, luego revisó debajo de la cama y finalmente se asomó por la ventana. Mientras rogaba por que no le viese, se dirigió hacia mí encendido en furia y me azotó contra la cama, allí, me sujeto de ambos brazos y amenazó:

-¡si te llego a ver con otro hombre, te juro que te mato!-dijo escupiendo sobre mi rostro.
-¡pero si yo…!- traté de excusarme y en eso acalló mi voz con un certero manotazo en mi mejilla. Al ver que sangraba me soltó y dijo:
-¡¿ves lo que me haces hacer por andar hablando sola, ves como me enfureces con el solo hecho de pensar que tienes a otro?!- dijo tomándose la cabeza.

Lo miré con odio y desprecio, deseaba quitarle la vida en ese mismo instante, deseaba descuartizarle miembro por miembro para que sufriera y sintiera lo que yo en ese momento.

¿Dónde estabas Alexander, para defenderme?

Entonces como por arte de magia apareció frente a nuestros ojos, iracundo, fuerte y decidido.

-¡¿quién **** eres tu?!-preguntó Cristóbal asombrado ante la presencia de mi amigo.
-esperpento, adefesio, no mereces a Mariela- dijo tomándole del cuello, levantándole por lo menos veinte centímetros del suelo- ¡cómo se te ocurre dañarle de esa manera!- lo miró fijamente mientras mi novio trataba zafarse de mi amigo y de pronto dirigió una mirada hacia mí como pidiendo mi aprobación, yo sentada en la cama aún aturdida por el golpe y ensangrentada solo lo miré y supe lo que sucedería. El grito fue espantoso, desgarrador, aterrador y sublimemente delicioso para mis oídos.

Le propinó una certera mordida en la arteria Carótida común izquierda, le succionó la sangre de golpe y al mismo tiempo le hizo sufrir tanto o más de lo que yo había sufrido con sus malos tratos y abusos. Soltó el cuerpo flácido en el suelo e inmediatamente fue a ver como me encontraba.

-¿estás bien?- preguntó arrodillándose frente a mí a un costado de la cama, examinando la sangre que aún salía de mi boca.
-sí, creo…- dije aturdida.
- me… ¿me permites?- dijo casi saboreándose- es que yo…
-está bien.

Se acercó cuidadosamente y lamió la sangre que brotaba de la herida, poco a poco su lengua topaba ya mis labios que temblaban inconcientemente y se detuvo a pocos milímetros de topar los suyos con los míos.

Al fin supe qué era.


CONTINUARÁ...

lunes, 27 de abril de 2009

3 Comments:

Narwyn said...

Dulces pesadillas...no?

Anónimo said...

muchisimas gracias, a mi me da fuerza que lo que hago por aficion le pueda llegar a gustar a alguien sin que yo incite a que me lean. muchas gracias enserio.

Un saludo, y ya me voy a hacer de un tiempo para leer tus escritos.

Kata said...

simplemente me encantan tus historias que mas puedo decir xD!!
aunque este protagonista es demaciado mmmmm no lo se el no me gusta demaciado >,< sigue escribiendo :D asi sabre q esconde el "efimero"

 
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